Frente a un equipo nuevo: Liderar desde abajo

Trabajar con líderes es un placer. Te cuentan todas las estrategias que aparecen en los libros, los cuales ellos no han leído, sin embargo aplican los métodos a la perfección. Claro, esos libros hablan de ellos, precisamente.

Uno de mis clientes, Pablo L., va a cambiar de trabajo. Actualmente y desde hace 20 años dirige un equipo en una empresa que está en decadencia por sus malas gestiones lo cual está desgastando a todo el personal.

Ahora desde fuera le ha llegado una oferta ilusionante, que consiste en llevar un departamento entero en otra empresa de su mismo sector pero que está en crecimiento. Llevaría al equipo que allí trabaja y se encargaría de que el departamento funcionara, organizar todo lo que allí ocurre y sacarle partido.

Abordamos el área del liderazgo y le pregunto cómo hará para ganarse el respeto del equipo de allí y si no le preocupa que no le sigan. A lo que contesta:

Voy a empezar desde abajo completamente. Yo tengo una larga experiencia de trabajo en el sector, sin embargo en realidad ellos saben más que yo de lo que pasa concretamente en sus instalaciones, por lo tanto les voy a decir “enseñarme” y cuando aprenda iré corrigiendo poco a poco. Trabajaré para ganarme su respeto paso a paso. Lo que no voy a hacer es llegar y empezar a dar órdenes cuando soy nuevo allí. Supongamos que les digo “hacerlo así” y me dicen, con buen criterio, “cómo lo vamos a hacer así, si así vamos a perder tiempo”. Y yo, con idea de imponerme como jefe y mostrar autoridad respondo, “me da igual, hacerlo así y punto”. Seguramente lo hagan, sin embargo a mis espaldas pensarán “este tío es gilipollas, no tiene ni puta idea y encima viene aquí a hacernos perder el tiempo”. Lo pensarán con razón. Así no me ganaré su respeto jamás. Si ellos llevan allí un tiempo trabajando y yo llego de nuevas, lo normal es que trabaje mano a mano con ellos hasta que entienda cómo funciona la empresa y poco a poco pueda asumir mi lugar.

Es un excelente ejemplo de que la autoridad real sólo emerge cuando uno se gana la credibilidad de su gente.

Mariano de los Santos