
Recordemos el programa televisivo Pesadilla en la Cocina, dirigido por Chicote. Hay un capítulo donde el chef acude al rescate de “El Yugo de Castilla”, en Valladolid. Era uno de los restaurantes más emblemáticos de la región. Sin embargo el dueño, superado por un negocio que no podía controlar, terminó cayendo en una dinámica de vicios y excesos… El metre explicó a Chicote, llorando, que el dueño cayó en picado tras su divorcio con su mujer.
Es decir, la mujer del dueño aguantó hasta que un día decidió dejar de aguantar.
Otro ejemplo de Pesadilla en la Cocina. El dueño de “Vivaldi”, un restaurante italiano de éxito en Barcelona, fue abandonado por su mujer y a partir de ese momento el negocio empezó a decaer. La tristeza se instaló en el dueño durante años hasta que un día, cuando llegó Chicote, ya sólo quedaba una cocina triste y una orden de desahucio que pesaba sobre el local.
Si el trabajo no se lleva en equilibrio con otras áreas de la vida al final se produce una descompensación que puede acabar tirándolo todo al cubo de la basura. En ocasiones las mujeres sostienen el peso de la familia mientras el hombre se centra en el trabajo y en llegar lejos. Hasta que un día la mujer se cansa de estar sola y de sacar adelante a los hijos ella sola, y decide que más vale estar sola que mal acompañada. Y de pronto el hombre se ve sin su sostén emocional, desaparece el suelo donde pisaba firme y cae en picado al precipicio.
Mensaje para los hombres centrados en su desarrollo laboral que tienen una mujer sacrificándose por la familia: tu mujer te quiere pero tiene un pie fuera de la relación, quizá si no se ha ido antes es porque no quiere hacerte daño, sabe que la necesitas y se sentiría culpable de verte hundido. Tampoco quiere sentirse culpable por ser la responsable de “destruir la familia”. Sin embargo puede que un día libere su sentimiento de culpa y decida poner tierra de por medio. Ahora mismo te parece imposible que ocurra pero puede ocurrir. Ocurre. Y ese día no va a ser un día feliz para ti.
Aun estás a tiempo para hacer los sacrificios que sean necesarios para recuperar el equilibrio que tu vida profesional y familiar requiere. Tu mujer ha hecho muchos sacrificios ya, la vela está a punto de apagarse.
Mariano de los Santos