
Trabajando con la empresa www.buenaonda.es estoy constatando que delegar puede ir mucho más allá de asignar una tarea a un colaborador. Eso, visto así, parece fácil. Sin embargo para delegar en un sentido más amplio es necesario:
1. Descubrir cuáles son las necesidades que tienen las personas que lideran y que asumen un exceso de tareas.
No basta con sacar la cuenta de cuántas tareas realiza y qué podría quitarse de encima. A veces tampoco basta con aplicar la herramienta de gestión del tiempo de Stephen Covey (aunque viene muy bien para poner el foco en lo importante). En Buenaonda realizamos un proceso de introspección colectiva y participativa dentro del equipo directivo para conectar con las necesidades existentes y buscar soluciones.
2. Delegar debe ser un proceso sujeto a las fortalezas y debilidades del delegador.
Como coach ayudo a las personas que necesitan delegar a detectar sus propios puntos fuertes, para que a la hora de delegar sean aquellos considerados como puntos débiles los que sean asumidos por colaboradores. De este modo, cada uno asume el rol en el que mejor puede desarrollar su talento.
3. Pensar fuera de la caja y la creatividad generan procesos de delegación no previstos.
La directora de un proyecto se veía abrumada por la cantidad de tareas que asumía diariamente. Sin embargo no había reparado en que creando un nuevo departamento, un brillante colaborador cercano podría asumir tareas que entroncarían con el trabajo de la directora, lo cual le sería de mucha ayuda y sin gastar ni un euro de más.
4. Una visión inspiradora y establecer objetivos claros facilita el proceso de delegar.
Esto parece de primero de coaching, sin embargo es increíble cuán a menudo empresas con buenísimos valores de cuidar el medio ambiente, mejorar la calidad del trabajo, fomentar el crecimiento personal, desarrollar la cultura…, pueden verse inmersos en la vorágine de la supervivencia diaria, de las cuentas, los ingresos y gastos, y pasar por alto que recuperar la visión que les llevó a lanzar la empresa en un primer momento es la que mejor les orienta en el camino a la hora de establecer objetivos, a la que más gente se quiere sumar y la que mejores colaboradores puede generar.
Mariano de los Santos